¿Qué es la la psiconeuroinmunología (PNI)?

La PNI es una rama de la medicina que estudia la interacción y comunicación bidireccional entre el cerebro (mente y conducta) y los sistemas inmune, endocrino y nervioso en el cuerpo humano. Este enfoque clínico se trabaja a través de un análisis de los síntomas, seguido si es necesario de un análisis de pruebas de sangre, heces y/o orina. Los pilares en el tratamiento con PNI son: la nutrición, la suplementación natural, la reeducación en cuanto a hábitos alimentarios y cotidianos y el ejercicio de mente y cuerpo.

Partiendo de esta base, se entiende que un dolor lumbar o una migraña puede ser causa de un mal funcionamiento del sistema digestivo, que un sobrepeso pueda ser por una condición metabólica, o que una artritis o una sinusitis pueda ser resultado de problemas intestinales.

Tal como se ha demostrado científicamente, nuestro intestino es el epicentro de la inmunidad. Se llama sistema común de mucosas y en él están el 80% de las células inmunocompetentes. Es decir, el 80% de las defensas corporales están en el intestino. La microbiota (flora intestinal) de nuestro intestino se modifica en función de lo que comemos cada día, si tomamos medicación/antibióticos, si tenemos estrés o no, si hacemos ejercicio o no, etc. Por tanto, todos nuestros hábitos (modificables) influyen directamente en nuestra inmunidad, nuestras hormonas y nuestra mente. Y viceversa. Ya que la interacción es bidireccional. Es el conocimiento de estas complejas interacciones lo que permite llegar a la raíz de muchas disfunciones, sin necesidad de poner “parches” tapando los síntomas solamente.


¿Qué caracteriza a la PNI?

Durante años, las ciencias médicas tuvieron que fragmentar el cuerpo para conocerlo. Esto nos permitió estudiar cada parte del cuerpo a fondo: expertos en estudiar exclusivamente el corazón, el estómago, los pulmones… La psico-neuro-inmuno-endocrinología, nace de la necesidad de reconectar todas estas partes y reconocer que forman un mismo cuerpo. Realmente hay una conexión fisiológica y los sistemas corporales, no trabajan independientemente.

Según la Journal of American Medical Association, la 3º causa de muerte en el mundo es el exceso o los errores con la medicación; es más, considerando que sólo se reportan 1/9 de casos de iatrogenia, la revista comenta que se podría considerar la 1º causa de muerte en el mundo. Algo no va bien: ¿cómo nos curamos? ¿Aliviando los síntomas o yendo a la causa para eliminarlos?

A lo largo de la historia, el ser humano se moría fundamentalmente por infecciones. El aumento de la higiene, la potabilización de las aguas y el descubrimiento de los antibióticos permitió abordar los síntomas a través del tratamiento de las causas. Pero ahora tenemos nuevas patologías. Obesidad, diabetes, enfermedades autoinmunes, trastornos digestivos, estrés, problemas musculo-esqueléticos… Con estas, hemos ido a intentar manejar los desagradables síntomas. Hemos cogido un atajo. No sólo no erradicamos la patología, sino que la alargamos en el tiempo. Estamos haciendo a los enfermos, crónicos.

Y cómo se suele decir… A problemas: SOLUCIONES. La PNI te ayuda a tomar las riendas de tu salud. En gran parte, depende de nuestras decisiones el poder prevenir las enfermedades del siglo XXI. La PNI se caracteriza por una entrevista clínica inicial de 90 minutos en los que poder entender al paciente en su totalidad y entender qué ocurre, cómo se ha llegado hasta aquí, por qué se ha llegado hasta aquí y de qué manera podemos mejorar. Estamos hablando de hábitos de vida saludables, de acuerdo con nuestra fisiología y evolución.


¿Cómo puede ayudarte la PNI?

El objetivo principal de la PNI es mejorar la calidad de vida de la persona, tratándola, no solo desde aquello que hace evidente su enfermedad, sino buscando a través de la historia clínica del paciente el origen de su disfunción.

El ámbito de intervención es muy amplio. La PNI clínica tiene grandes resultados en pacientes con patologías catalogadas como crónicas como:
Alteraciones músculo-esqueléticas: contracturas de repetición, dolor crónico…
Migrañas o dolores de cabeza recurrentes.
Estrés y ansiedad
Sobrepeso
Disfunciones de la tiroides
Patologías autoinmunes, psoriasis, Artritis Reumatoide, Lupus, Artritis anquilosante, asma…
colon irritable, colitis ulcerosa, intestino permeable, estreñimiento
Gases intestinales, meteorismo, h. Pylori, reflujo, hinchazón abdominal.
Mejora en el rendimiento deportivo
Cansancio persistente
Falta de regularidad en los ciclos menstruales
Estrés psicológico
Cansancio cognitivo (dificultad para tomar decisiones cotidianas, pérdidas de memoria)
Intolerancias alimentarias y ambientales
Cándidas de repetición
Alteraciones hormonales: Ovarios poliquísticos, endometriosis.
Gingivitis, aftas bucales…